Creo firmemente en que las personas sí pueden cambiar. El que dice que quiere, pero no puede, es un mediocre. Somos personas y tenemos todas las capacidades de mejorar dentro de nosotros mismos. Por ejemplo, basta con querer ver y sentir las cosas de distinta manera. Hay que cachar que la vida la hace uno, que está en nuestras propias manos ser personas felices. El que anda toda la vida achacado, es en parte por su culpa. Tenemos que atrevernos a hacer las cosas que queremos hacer, decir las que queremos decir, y no me vayan a decir algo así como "o sea, que si quiero matar a mi ex, lo mato", me refiero a tener un mínimo de neuronas funcionando en el cerebro para hacer cosas por nuestra propia felicidad, sin dañar a los demás, y si se puede, lo que sería ideal, contribuir a la de ellos. Yo estuve un largo tiempo odiando la vida y ahora que he aprendido a quererla me siento muy feliz, porque simplemente no tengo otra salida que querer mi propia vida, tal como es y tal como la sigo construyendo. Si vuelvo a estar mal no me voy a matar, porque amo a mi familia y a mis amigos, y tampoco me voy a drogar hasta quedar botá porque es una weá, así que mejor cambio la perspectiva, hago las cosas que me gustan y que gracias a Dios puedo hacer, salgo con mis amigas, me río de cosas insignificantes, como helado con galletas, leo muchos libros, saco muchas fotos, como muchos asados, y todo esto me hace feliz.
Ahorita ando buscando con qué contribuir a la felicidad de los demás.
viernes, febrero 03, 2006
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