Ayer en la mañana tenía todas las ganas de ir en la tarde al calenda de mi u, a tomarme una chela, bailar con la May nuestro canción "Hey ya!", y cantar los coros de los hits de los Bunkers. Pero mis planes no se cumplieron. Me llaman por teléfono pa decirme que la May se enfermó y que no va a ir al calenda. La Daniela tenía una de sus famosas reuniones de pauta en el diario, y yo no entiendo porqué sigue llendo si escribe bien y siempre encuentra temas interesantes. A la Carla no la vi, pero creí que si y casi saludo a una loca que no conozco. A las 5 de la tarde ya se me había acabado todas las ganas de ir. Y en eso me llama una amiga de psicología y me dice "vai a venir a la u? estamos todos acá, tení que venir!", y fue como una señal divina! Más tarde esta misma amiga me confesaría entre tragos que me había llamado porque realmente quería que yo estuviera ahí, que linda!
Así que partí a comprar mi entrada y después pasé por el super a comprarme algo pa tomar, y no fue una chela, fue una cuatro light. No sé, pero también se me habían acabado las ganas de tomar. Llegué a la u y me encontré con una amiga con la que no hablaba hace tiempo, y ahí etuvimos echando la talla cagás de la risa.
Después me llama la Tamara pa decirme que estaba raje curá y no sabía si iba a llegar. Y bueno, llegó toa canchera saludando a mis amigos "hola, yo soy la negra". Este año me tocó a mi ser la sobria lazarilla de la ebria perdida. Se puso a contarles a mis amigos mis andanzas de ebria en el colegio, que no son ni tan escandalosas, pero ella le pone su color. Y todos se sorprendían de que anoche no estuviera tomando nada. Se fue tempranito la Tamara y no vio a los Bunkers.
Me quedé sola en la entrada un rato, tratando de llamar al Nico, y ahí tocaron "hey ya!", y no estaba bailando y no estaba con la May. La llamé, pero tenía apagao el cel, y yo me moría por gritarle "weona escuchaaa!".
Con el Nico si hablé y me dijo que estaba cerca, así que ahí me quedé esperándolo mientras veía como entraban y salían los mechones ebrios con su estilo cuico-pero-cochino tropezándose con nada. Al fin llegó el Nico todo lindo con su uniforme de trabajo y el polerón verde que no se lo saca ni por si acaso. Partimos a comprarle una chela, porque ni pensar en decirle que me acompañara en mi idea de estar sobria. Trató de engrupirse al que las vendía pa que se la diera más barato, pero no no más.
Sin querer nos acercamos al escenario y justo empezaron los Bunkers y teníamos una buenísima vista. Lo único malo eran las minas hippie chick que pegaban codazos y empujones. Al final no canté sólo los coros de los hits, resulta que me sabía mucho más las canciones de estos locos de lo que pensaba. Así que lo pasé bien, muy bien. Así, sobria e independiente.
sábado, abril 01, 2006
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5 comentarios:
:'( me emocioné
menos mal que ya no soy la única lazarillo, ya era hora de pasar esta noble tradición de generación en generación en generación...
hahahaa que cuatico es cuando uno va a ver a un grupo que no cacha mucho y termina diciendo "resulta que al final me sabía más canciones de lo que pensaba"
yapo escribe.
es una orden.
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